10 de agosto del 2026
Yo también soy humano y esto también me hizo pensar:
Cuando la tierra se mueve, recordamos que somos humanos, somos mucho más vulnerables de lo que nuestra vida cotidiana nos permite recordar
Somos frágiles y quizá reconocerlos sea una de las cosas que más profundamente nos hace humanos; Esa fragilidad no está solamente en lo que ocurre, sino en no saber cuándo ocurrirá.
El miedo no siempre nace de lo que sabemos que puede pasar. A veces nace precisamente de descubrir que algo puede pasar cuando menos lo esperamos.
Nos creemos preparados porque organizamos nuestra vida para controlar lo que podemos. Pero hay acontecimientos que nos recuerdan que no tenemos el control en muchas cosas de nuestra existencia.
Ahora bien, es necesario aceptar que ser frágiles no significa vivir con miedo, significa reconocer nuestra condición humana
En realidad, nunca estaremos completamente preparados para aquello que no podemos anticipar y quizá la verdadera fortaleza psicológica no consiste en estar preparados para todo, sino en desarrollar la capacidad de responder cundo la vida cambia aquello que habíamos dado por sentado.
¿qué ocurre dentro de nosotros cuando la vida nos recuerda de manera inesperada que no tenemos el control? Tienden a desaparecer muchas de las diferencias que normalmente utilizamos para separarnos; hay momentos en los que la vida nos recuerda que, antes que cualquier profesión, patrimonio, condición social, somos seres humanos.
Reconocer nuestra fragilidad no debe hacernos sentir insignificantes; más bien, debería aumentar nuestra humanidad, nuestra conciencia hacia los demás y nuestra gratitud por lo cotidiano y por el presente. Cuando la vida nos muestra que podemos perder el control en un instante, también nos recuerda algo que nunca debemos olvidar: que detrás de todo lo que somos y poseemos, seguimos siendo humanos.



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